Viernes, 03 Agosto 2018 19:12

De boda con amigos del alma

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Los amigos son esa familia con la que, aunque nos se comparta apellidos, se siente muy cerca. Sin duda es ese grupo con el que uno se ríe, disfruta de la vida y comparte momentos maravillosos y en los que encuentra su apoyo incondicional cuando lo necesitas, aunque no los veas con la asiduidad que te gustaría.

Eso sí, además de las redes sociales, los amigos del alma no son más de cinco. Y el pasado 28 de julio tuve la fortuna, junto a mi mujer, Lola Montero, de reencontrarme en mi Constantina natal con parte de ese grupo reducido de amigos que siempre están ahí. El motivo no fue otro que el enlace matrimonial de Ana Ávila Rodríguez y Ezequiel Muñoz Quintana, hijo de mis amigos de juventud Rafael y Robledo que, como no podía ser de otra forma, quisieron hacernos partícipe de un día tan especial.

En la imagen que ilustra esta sección podemos ver a la joven y guapa pareja, que actualmente está disfrutando de sus primeros días de casados en una romántica luna de miel por las magníficas playas del Caribe  

                            

Quizás por ello, y aunque esta vuestra sección ‘Rincón Choquero’ está pensada para traeros personajes onubenses, me vais a permitir mis queridos lectores que hoy me salga del guión para contaros los intensos momentos que vivimos durante la ceremonia y celebración en ‘El Venero de Móstoles’, un bonito entorno para un día único.

Al tratarse de una boda civil, el evento se convirtió en algo mucho más personal. Amigos y familiares pudieron leer y dedicar textos a los novios que hicieron que más de una lágrima rodase por las mejillas de los invitados. Especialmente muy emotivas fueron las palabras que Marina, hermana del novio, le dedicó a la joven pareja. Una ceremonia que terminó entre gritos y aplausos de los presentes cuando los novios se besaron.

Tras la ceremonia, llegó la hora de la celebración y, entre excelentes manjares y buenos caldos de la tierra, tanto mi mujer Lola como yo pudimos compartir y disfrutar de la mejor y más gratificante de las compañías. Como no podía ser de otra forma estuvimos con esos amigos de la juventud que, aunque nos vemos muy de tarde en tarde, parece que no ha pasado el tiempo. Vamos que podíamos decir, como la famosa frase atribuida a Fray Luis de León “Como decíamos ayer”, parecía no haber pasado el tiempo.

En definitiva, que fue una tarde noche inolvidable, donde pudimos alegrarnos con las ocurrencias de José Antonio Cuevas ‘Chico’ y de su mujer, Dolores Caneo, y de la amena conversación de Oscar Camacho y Pepi Martínez, que llegaron con su nuera, Miriam, y su hijo, Oscar, al cual no veía desde ufff… cuál no sería mi sorpresa, pues yo todavía tenia la imagen de cuando era niño y lo vi hecho todo un padrazo de sus hijos, Oscar y Hugo.   

Al final y tras una memorable velada nos despedimos con el compromiso de repetir una quedada esta vez en Huelva.

En esta otra imagen me podéis ver juntos a los padres del novio, Dolores y su marido ‘Chico’.

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