Domingo, 29 Enero 2017 20:33

Dedicado a mi perrita Suky

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Hoy mis queridos lectores, de esta vuestra sección, me vais a permitir que se asome  a esta ventana semanal mi perrita Suky, que el pasado viernes 27 nos abandonó. Quizás algunos de ustedes se sorprenderán ante la profundidad de los sentimientos que se experimentan ante la muerte de tu mascota. Probablemente no entiendan este homenaje que le quiero rendir a mi Suky, pero tampoco sabrán lo que es sentir un amor incondicional, que estos personajes de cuatro patas nos entregan sin pedir nada a cambio. Pero créanme que les diga, que una mascota querida es más que una compañía, es un miembro valioso de la familia. Durante los 13 años que hemos pasado juntos, (aunque para mí  no hayan sido muchos), se ha consolidado como una constante en mi vida y una parte significativa importante. Ha sido sin lugar a dudas una fuente de compañerismo y de alegría, de amor incondicional y aceptación de felicidad. Por tanto, que nadie se sorprenda entonces que me sienta devastado al igual que mi familia por la pérdida de esa relación. Seguro que habrá algún lector y me reitero, no entenderá mi dolor, pero también tengo la seguridad que otros muchos me apoyarán y así lo he sentido estos días, pues han sido muchas las muestras de cariño y de apoyo incondicional por parte de mis amigos y, otros que como yo han compartido años de su vida con una mascota que han pasado por lo mismo que me está aconteciendo a mí en estos momentos. Y es que mi Suky, con su afecto ilimitado, su hacer y sus enseñanzas, se ganó en poco tiempo un espacio en nuestra familia y en nuestros corazones. En los 13 años que ha convivido en nuestra casa nos enseñó lo que significa compañía sin decirnos una sola palabra. No tenía pedigrí, era una ´chuchita´  que nos encontramos en el mercadillo de El Portil, pero no ha podido ser más cariñosa, juguetona y lista Y aunque hace pocos días que nos abandonó, ya echo de menos el calor de su cuerpo y los golpes que me daba con su patita cuando quería comer. O como olvidar sus patitas corretear por la casa cuando por la noche se levantaba de su cama para beber agua. Ella cuando me notaba triste me buscaba para darme cariño, con el simple hecho de olerme y decirme con sus ladridos que hay estaba, me hacía olvidarme de mis problemas. O los tres días que estuvo tras la puerta de casa, día y noche, llorando y esperando a mi mujer, Lola Montero, que tuvo que ser intervenida quirúrgicamente. Por todo eso y tantas cosas hoy mi ´Rincón choquero`,  el que he escrito tantas veces junto a ella, va dedicado a mi perrita Suky, mi primer amor perruno que hace unos días me abandonó pero que me dejará huella como siempre lo hizo, En definitiva, gracias Sukita por permitirnos sonreír 13 años y aprender el valor de lealtad a tu lado.

Hoy mi estado de ánimo es de tristeza, de mucha tristeza. Hoy se ha dormido para siempre mi perrita SUKY, yo era anti perros, pero como me ganó. Los 13 años que ha convivido en nuestra casa me enseñó lo que significa compañía sin decirme una sola palabra. No tenía pedigrí, era una ´chuchita´ pero no ha podido ser más cariñosa, juguetona y lista: Hace pocas horas que nos abandonó, pero ya echo de menos el calor de su cuerpo y los golpes que me daba con su patita, cuando quería comer. O como olvidar sus patitas corretear por la casa cuando por la noche se levantaba de su cama para beber agua. Ella cuando me notaba triste, me buscaba para darme cariño, con el simple hecho de olerme y decirme con sus ladridos que hay estaba, me hacia olvidarme de mis problemas. O los tres días que estuvo tras la puerta de casa, día y noche, esperando a mi mujer Lola Montero, que tuvo que ser intervenida quirúrgicamente. No sé, si soportaré el abrir la puerta y no verla esperándome hasta que no le hacia una caricia y me traía la pelota para jugar con ella. Quién no haya tenido mascota, probablemente no entienda esta carta, pero tampoco sabrán lo que es sentir un amor incondicional, que estos personajes de cuatro patas nos entregan sin pedir nada a cambio. Estas líneas  van dedicada a mi perrita SUKY, mi primer amor perruno que hoy me abandonó pero que me dejará huella como siempre lo hizo, En definitiva gracias SUKITA por permitirnos sonreír 13 años y de aprender el valor de lealtad a tu lado!!!

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