Martes, 02 Agosto 2016 19:01

Los jóvenes empresarios de las calles del centro quieren más apoyo de las instituciones

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Cómo cambia todo. No hace muchos años ser autónomo era la última opción a la que se agarraban los españoles para trabajar. Recuerdo como padres y profesores recomendaban estudiar para hacerse funcionario o colocarse en una gran empresa para tener un futuro garantizado. Era la mejor opción. Pero la crisis económica ha acabado con todo ese sistema laboral y ya no existe trabajo seguro. Por ello cada vez más jóvenes son los que apuestan por montar su propia empresa, diría más, al día de hoy el gremio de los autónomos se ha visto impulsado pues se piensa que puede ser un seguro de vida.

Todo este preámbulo se debe porque hace unos días en el recinto ferial de Las Colombinas coincidía con una de mis hijas, concretamente con Noemí, que iba acompañada de su amiga Emilia Fernández y por el matrimonio formado por Virginia Zambrano y Luis Miguel Robles Cruz. Estos últimos, al igual que mi hija, jóvenes empresarios de las calles del centro. Con ellos y mientras nos tomábamos un ponche del Navajazo, bebida típica en estas fiestas, sólo hay que acordarse del viejo de “si no has probado el ponche de El Navajazo no ha estado usted en las Fiestas Colombinas”, aprovechamos para comentar especialmente con Luismi y Virginia como les iban sus negocios respectivos, ya que con mi hija suelo tratar este tema con más frecuencia. Y, tanto uno como otro me manifestaban estar contentos por cómo les iban las cosas. Eso sí, si entrar en detalles. Él con su establecimiento de instrumentos musicales ´Ramblado´ y ella con su local, donde te pueden organizar todo tipo de eventos o encontrar los complementos para realizarlos por tu cuenta. De hecho mi hija Noemí me trasmitían que debido a la amistad de ambas desde el colegio, se ayudaban mutuamente. Virginia le envía a su negocio, PuroEgo, a clientes que buscan chaqué  para alquiler o trajes de ceremonias y ella hacía lo propio y les remite a quien necesita cualquier tipo de accesorios. Pero a pesar de que sus negocios les funcionan, me dejaban claro que el Consistorio de nuestra capital debería de arreglar cuanto antes el problema que existe para los clientes que apuestan por hacer sus compras en las calles del centro, pues uno de los problemas es la dificultad de aparcamiento y la existencia de la zona ORA. Por lo que consideraban que el Ayuntamiento debe buscar alguna fórmula para que el que se decante por hacer sus compras en el centro pueda disponer al menos de una hora libre de aparcamiento. Esta medida ayudaría algo a que la imagen de establecimientos que echan el cerrojazo no se convierta en una práctica cada vez más habitual. En definitiva, mis queridos lectores de esta vuestra sesión, que pasé con ellos un rato de lo más ameno y me dejaron claro, que hoy en día ser autónomo es sinónimo de modernidad, profesionalidad y facilidad de adaptación a cualquier tipo de circunstancias. Vamos que no se consideran los últimos de la fila, sino que por el contrario están avanzados posiciones y puede que en un futuro sean los primeros porque todos acabemos siendo uno de ellos. Pero que las instituciones no pueden lavarse las manos y deben de ayudarle en vez de cada vez echarle más cargas a sus espaldas.

Modificado por última vez en Miércoles, 03 Agosto 2016 12:30
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