Martes, 30 Diciembre 2014 19:34

El novillero Emilio Silvera disfruta del descanso del guerrero

Escrito por 
Valora este artículo
(2 votos)

Parece que fue ayer, pero ya ha llovido desde el pasado octubre en que más o menos finalizó la temporada taurina en España. Y claro, cuando llegan los fríos de invierno y se echa el cierre, exceptuando a los diestros que hacen las Américas, los toreros se olvidan del traje de luces y se colocan el campero y a entrenar por dehesas o cortijos para continuar con el ejercicio de la profesión en duros entrenamientos que no les hagan perder el preciado “sitio” que todo maestro necesita para encontrarse a gusto y convencer a los espectadores a la espera de que dé el pistoletazo de salida en Olivenza, Fallas, Castellón o el Domingo de Resurrección en Sevilla o Málaga. Cierto y verdad que son las denominadas figuras, con primeros puestos en el escalafón, los que tienen abiertas de par en par las plazas de tientas de las ganaderías más prestigiadas para ejercitarse. Pero no es menos cierto que las jóvenes promesas también son invitados por los criadores para, muleta en mano, descubrir la nobleza de los erales en la envestida. Precisamente este fue el tema de conversación que tuve con el novillero onubense EMILIO SILVERA ROMERO, al cual pude saludar hace unos días mientras paseaba con su progenitor y exmatador por una céntrica calle de nuestra capital. Comentándome que hacía pocas fechas había estado con su apoderado LUIS DE PAULOVA  en la ganadería de JUAN PEDRO DOMECQ, junto al maestro ESPARTACO y el también novillero LAMA DE GÓNGORA, tentando unas vaquillas.  Eso sí, como todo hijo de vecino, en estos días ha elegido como el turrón, volver a casa por Navidad y compartir estas fiestas en familia y con los amigos, aunque también me manifestaba que no pierde el contacto con sus seguidores, aunque sea a través de las redes sociales. Y aunque el descanso del guerrero, como pueden ustedes apreciar mis queridos lectores, no lo conocen los que se visten de luces. En el caso de Emilio se une su profesión con sus estudios. Precisamente quisimos saber cómo le iba el tema en esta última faceta, manifestándome que aunque sigue estudiando, este año no ha podido comenzar la carrera elegida por no haber logrado la nota necesaria para cursar su preferencia. En definitiva que echamos un ratito de lo más ameno, despidiéndonos con un fuerte abrazo y deseándole, mientras su padre no paraba de hablar por teléfono, los mejores deseos en la próxima temporada.

UA-9333496-6