Viernes, 05 Diciembre 2014 21:26

Lola García Díaz, toda una experta en vinos

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Entiendo que cumplir años no es plato de buen gusto. Personalmente confieso  que no me apetece mucho, pero no es menos cierto que siempre que se acerca el día de mi cumpleaños me siento inquieto, contento y quisiera que todos los supieran porque "es mi día"... Cuando llega la fecha y abro los ojos al levantarme, lo primero que pienso es: “Un año más sobre las espaldas”. El porqué de esta reflexión es debido a que el pasado martes, en una visita a mi entidad bancaria habitual, mi amiga LOLA GARCÍA DÍAZ, que trabaja como asesora, me invitaba a unos dulces, por aquello de que estaba festejando sus taintantos años con los compañeros. Que por cierto, qué bien le sientan, pues está divina de la muerte, y no es que lo diga yo. Observen la instantánea y ya me contarán ustedes mis queridos lectores de esta vuestra sección semanal, si exagero en algo. Y es que como dice el refrán “las mujeres son como el buen vino, mejoran con los años” Sin duda, y ya lo comentaba la semana pasada, es una etapa donde las mujeres saben sacarse el máximo de provecho, realzar lo mejor de sí misma, saben interactuar de la manera más perspicaz en muchas ocasiones y, sobre todo, pueden llegar a ser lo más sensual y atrevida que su persona le permita. A todo esto le podemos sumar la experiencia, la seguridad y el saber lo que quieren, estoy seguro que las hacen más interesantes. Y si anteriormente decía que las mujeres son como los vinos, precisamente mientras saboreaba esos dulcecitos de Moguer que, por cierto, estaban de escándalo, estuve conversando un ratito con mi amiga Lola, de algo que nos apasiona, los buenos vinos. Y no que seamos enológos, pero sí que sabemos los caldos que nos gustan. Ella me comentaba que le habían regalado unas botellas de pago de carraovejas, sabedora de lo mucho que me gustan los ribeas y este muy especialmente. Pero bueno, por aquello de la crisis me recomendaba unas cuantas marcas de riberas que no podía dejar de catar, por su buena relación calidad precio, ya que no sobrepasan los 10 euros y tienen un breve paso por barrica. Me decía que el Damana 5 2010 es todo un acierto, intenso, con mucha fruta y madera bien integrada, o bien el Vizcarra Senda del Oro 2010 o el Carmelo Rodero. Al final nos despedimos con el compromiso de vernos fuera del trabajo, tomarnos unos vinos y brindar por seguir cumpliendo años en tan buena forma.

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