Lunes, 15 Septiembre 2014 08:38

Álvaro García y Patricia Márquez se fueron de boda

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Si la cara es el espejo de alma, está claro que la sonrisa socarrona de Álvaro García Barroso y su chica Patricia Márquez delata que están viviendo uno de los veranos más felices de sus vidas.  A ambos le vimos el pasado sábado elegantemente vestidos como se puede apreciar en la imagen que ilustra esta sección. Ella bellísima y atractiva con un mono verde agua, y el elegantísimo con un traje de Puro Ego, el motivo de tanto glamour, y según me comentaron es que iban de boda al Santuario de la Cinta, ya que sus amigos Jesús Romero Camacho y Rocío Algaba Celotti, habían decidido darse el sí quiero. Y  aunque iban con el tiempo un poco justo, si que tuvimos la ocasión de conversar un ratito, y por aquello que a mí me gusta muchos los bodorrios, y que soy un amante del refranero español, les recordé ese que dice “de una boda, sale otra boda” pero ambos me trasmitían que de momento ellos están bien y que tiempo habrá de pensar en esas cosas, aunque obviamente no descartan darnos la sorpresa en cualquier momento. Lo cierto y verdad es que, por múltiples motivos los jóvenes cada vez se casan un poquito más mayores que hace algunos años, de hecho y aunque la edad de las chicas no se debe de decir, nuestra amiga Patri, cumplirá en unos días 33 septiembres. Pero como iban con el tiempo muy ajustado, nos despedimos con el compromiso que una vez finalizara la boda, me llamarían y me contarían con pelo y señales todo lo que había acontecido en el enlace matrimonial. Y “como lo prometido es deuda” Álvaro que es todo un crack, me paso un WhatsApp, explicándome todos los pormenores del evento, y nos dejaba claro que lo más le impresionó fue la belleza de Rocío, tanto es así, que me manifestaba que era la novia más guapa que ha visto en mucho tiempo, que iba preciosa, eso sí, que como toda novia que se precie, se hizo de rogar, con el consiguiente nerviosismo del novio, pero que la espera bien lo mereció, porque la llegada de Rocío fue espectacular. Tras la ceremonia, me seguía contando Álvaro, se trasladaron a la Hacienda Ballemari, un salón de celebraciones ubicado en la Ribera, y que regenta el Catering Las Palomas, por lo que todo salió a la perfección, En cuanto a la fiesta, me dice y me cuenta que duró hasta altas horas de la madrugada, donde lógicamente, no faltó el baile y por supuesto la barra libre. En definitiva, me terminaba comentando que aunque todo fue de diez, él de momento, le gusta las bodas, pero de invitado. Pero ¡ojo! que yo no descarto nada. Para finalizar solo me queda agradecerle, tanto a Patricia como Álvaro, que fuesen mis corresponsales de la boda de sus amigos Jesús y Rocío, a los cuales desde esta ventana semanal, les deseamos que sean felices y que coman…  

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